Silencio… mi cuerpo grita

Eva Menacho

Hace unos días recibí una carta…   Desde hace un par de años,  tras dar el salto al vacío de mostrar desnuda una parte de mi , a quién quisiera mirar y verla, o quizás (re)conocerla, son muchas las personas que se ponen en contacto conmigo de uno u otro modo para compartirme su vivencia. En esa necesidad de sentirse entendidos, narrándome de muchas maneras su experiencia y su dolor. Una curiosa e inexplicable manera de alivio común, de complicidad analgésica. De oportunidad de comprensión y reconocimiento mutuo.

Han sido muchas historias, muchas personas sosteniendo y sorteando esas historias. Mucho dolor conocido. Y me atrevería a afirmar que esa ha sido con mucho la parte más gratificante de escribir “Sobrevivir al dolor”. Al fin y al cabo fue por todas esas historias y sus protagonistas, esos héroes anónimos y desconocidos, por y para quienes lo conté y escribí.

Sin embargo, hace unos días una de esas cartas no solo me llegó. No solo me tocó. Me sacudió. Me zarandeó. Como te zarandean  y te hunden, y después de elevan, las cosas que importan y afectan. Con esa fuerza de lo que impacta. Con la contundencia de lo que se cuela y adentra por los huecos más insospechados, y a veces escondidos, para abrirlos de par en par a la experiencia: la emoción en estado puro. Sin remedio. Sin complejo. Sin opción. Emoción. 

Eva Menacho me escribió. Me contó su historia. Y tuvo el gesto y la enorme generosidad de compartirme en primicia y exclusiva privacidad, el proyecto en el que llevaba meses trabajando, antes de que viera la luz. Con la única intención de hacerme cómplice de su mensaje y voz.

Le di al ‘intro’… y bastaron unos segundos,  apenas unas notas, para que me diera un vuelco el corazón. Su voz anudó  la mía. Sus imágenes se me derramaron en una conexión inevitable para la que aún no logré adjetivos.

Este es el lenguaje que Eva utilizó para explicar el dolor. Su Dolor. El de todas sus modelos. El de ella misma. Una lección magistral, generosa, valiente, de cómo convertir el dolor en belleza.

Gracias Eva por este fántastico trabajo. Por estas preciosas fotos. Por tu hondo mensaje y voz. Por tanta y necesaria resilencia.

¡Gracias!

No dejes de luchar y crear.

 

Silencio… mi cuerpo GRITA from eva menacho on Vimeo.



3 Comments

  1. Eva Menacho says:

    No se cuántas veces lo he leído y con cada una de ellas me emociono.

    Mientras realizaba la documentación para el proyecto, que como bien dices me llevó meses de trabajo, tuve momentos de querer tirar la toalla. Mi compromiso con estas mujeres que me han ayudado a hacerlo y conmigo misma, me impidió hacerlo. Pero te encontré. Y oírte me dio el empujón necesario para seguir y luchar por lo que había empezado y por lo que significaba. Porque vale la pena solo por dar voz al dolor que padecemos tantos. Porque no hay que avergonzarse de ello, si no gritar para que se investigue y buscar soluciones. Y eso solo será posible si todo esto es visible. Y gracias a ti lo es más. Yo solo espero poner mi granito de arena para que continúe siéndolo.

    Así que solo puedo darte las gracias (y se me queda corto hacerlo) por ser tan generosa y tan cercana, Grela. Por trabajar tanto en concienciar y en dar voz. Por ser como eres, quizás incluso “gracias” al dolor.

    Que sepas que tu respuesta a mi carta me ha hecho llorar de emoción y gratitud. Algún día te abrazaré. Mil besos!

  2. Maria fernanda Morilla gomez says:

    Felicidades por esos ojos ke tienes el don de ver lo que miras .
    Te deseo un gran futuro wapa

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