… otras playas

Con el olor virgen de lo inexplorado, emprendo esta aventura, un poco a solas con todos los riesgos, pero a sabiendas también de que son esos los éxitos que mejor se saborean.

Y éxito para mi es que tú tengas este libro entre tus manos, y te reclines cómodo en su lectura, cómo y cuándo tú decidas. Porque ahora es tuyo. El libro, y todo cuanto yo diga.

Tú, que eres la sensibilidad extrema en todas tus dimensiones, y siempre has sido una referencia para mi. Un ejemplo de disciplina y voluntad, de superación y resiliencia. Gracias por esa magistral lección.

Tú, la ternura personificada, y la bondad primera. El modelo de mujer. La integración de inteligencia y belleza en tu nombre halla su conjugación natural. Gracias por acompañarme al otro lado de la almohada.

Tú, y la fuerza de tu mirada y tu corazón. La lealtad por excelencia. La personalidad por definición. Mi otro yo. Gracias por ser tan auténtica.

Tú , y tu inocencia. Tus enormes y preciosos ojos abiertos a todo, en los que se asoma el latido más rotundo que jamás ha tenido un corazón ,también enorme. La fidelidad sin condimentos.

Tú, la nueva semilla que devolvió la oportunidad, la posibilidad de todos mis actos. La dulzura y la espontaneidad que te hacen tan bonita. Gracias por esa risa siempre esperándome al volver.

TÚ. Todos los valores, los ejemplos, todas las lecciones, todos esos rasgos y más, y el estado más puro. Tu silencio abierto en la mano, siempre. La sabiduría y la verdad. Mi faro. Gracias, simple y eternamente.

Y tú, tú y tú… todos y cada uno de vosotros. Gracias en esta y cada página. Y en todas las que poco a poco vendrán. Por impulsarlo e impulsarme. Por llegar hasta aquí. Hasta mí. Escribir es poner adjetivos a la vida, a lo que sucede y a lo que no, a lo que se piensa, se dice, se siente, se defiende, se calla o se niega. Escribir es narrarlo todo. Y en ese libre ejercicio, se vuelcan en este libro relatos y poemas, versos horizontales para linear pensamientos a veces impronunciables.

Donde uno cree adivinar el horizonte, en ocasiones se abre una nueva orilla. Por todas las olas que me llevaron a nuevas playas, de espacios y momentos, encuentros y desencuentros, de ida y de vuelta. Un paseo donde la palabra es mi sal.

… a todos los que paseen por ésta y otras playas

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 Prólogo de “No es mi nombre” (Madrid 2011) 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(*) el libro completo aquí



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