Infinitos

Hay daños infinitos
Sin reverso
Sin costuras
Profundos como el eco
en el que solo reverbera
el silencio.
Daños afilados
seccionados con el bisturí
de un momento imprevisto.
De herida perfecta
tan fina y precisa
que no sangra ni llora.
Y la piel los acepta
abriendo su voluntad
intacta.
Y se parte para abrirles
camino
directo al alma.
Daños infinitos
que empiezan
… y no se acaban.



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