Firenze
Viajar, con otra mirada.
Secuestrar el momento que anida en el quicio de una ventana, en el hueco de aquella esquina, en las farolas siempre fieles y calladas. En los arcos y las puertas. En los cielos que las abrigan. Buscar los blancos y negros de otro tiempo, y el color que los olvida.
Fotografiar lo que no muestra el souvenir. Llevártelo en tu objetivo, sólo después de haberlo captado en tu alma.
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Me ha encantado tu mirada sobre Firence, aquel violinista entrado en años, las buganvilias en los tejados, las estatuas. Gracias por compartir.